CULIACÁNSEGURIDADSINALOA

Fueron nueve horas continuas de la balacera en Jesús María, narran vecinos

Desde las 4:30 de la mañana inició el enfrentamiento, y fue hasta las 2:00 de la tarde que pudieron salir de sus domicilios. No hubo descanso en la cruenta balacera entre civiles armados y corporaciones de seguridad, durante la captura de Ovidio Guzmán

CULIACÁN. Los balazos despertaron a los vecinos de la sindicatura de Jesús María alrededor de las 04:30 de la mañana del jueves 5 de enero, en que fuerzas armadas lograron capturar a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y presunto líder de la facción conocida como “Los Menores” del Cártel de Sinaloa.

Los vecinos narran como fue la refriega aquella madrugada, de la que primero pensaron, se trataba de cuetes, pero en realidad eran disparos de arma de fuego; los carros pasaban a alta velocidad disparando al cielo, y desde el aire les contestaban con armas de grueso calibre; parecía una guerra.

Primero eran dos helicópteros, luego se duplicaron, cuatro “boludos”, que minutos más tarde se hicieron acompañar por cuatro aviones ligeros que traían banderas de los Estados Unidos, según narran testigos.

Las familias quedaron en el fuego cruzado, ya que entre los callejones, apostados entre los domicilios, civiles armados intentaban impedir que los efectivos federales se llevaran a “El Ratón”, por todo el pueblo quedaron regados miles de casquillos AR-15, “Cuerno de Chivo”, Barret, entre otros, con los que intentaban derribar las aeronaves.

Niños cantaban “El Tucanazo”

En una vivienda a escasos metros de la casa de Ovidio Guzmán, una familia integrada por cuatro adultos y dos niños, se refugiaban en una habitación, mientras afuera se escuchaba una guerra.

Los niños, adentro entonaban la canción de Los Tucanes de Tijuana, “El Tucanazo”, lo que de alguna manera los tranquilizaba, pues no sabían qué estaba pasando afuera.

José Ríos, dio cuenta de cómo las balas destrozaron su camioneta, sus aires acondicionados el tinaco, su lancha (instrumento de trabajo), pues se dedica a la pesca en la presa Adolfo López Mateos, pero ya tranquilo agradece que ninguna de esas balas hiriera a su familia, y recalca: solo fue lo material.

Fue alrededor de las 08:00 de la mañana que se quedaron sin energía eléctrica ni señal en los teléfonos celulares y no pudo salir de su casa hasta las 2:00 de la tarde, fue ahí donde encontró dos camionetas blindadas que estaban ponchadas, con las puertas abiertas y llenas de impactos de bala, así como las paredes de su casa también presentaron daños.

Se quedaron sin comida y sin agua, mientras que, por seguridad, elementos del Ejército les pidieron que no salieran de sus hogares sino hasta las 02:00 de la tarde del viernes 6 de enero, en que pudieron moverse a una loma donde a veces agarra señal el teléfono celular, ahí pudieron comunicarse con sus familiares y decir que todos, afortunadamente, se encontraban bien.

Este fin de semana recibieron despensas, colchonetas y otros enseres por parte del Gobierno para mitigar un poco los daños, sin embargo, se necesitará de mucho más para recuperar todo lo perdido.

Show More

Related Articles

Back to top button

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker